En el socialismo, la salud pública es prioridad

Sostenemos que la principal explicación de que no hayamos avanzado en métodos de contención a 10 años de haber vivido un brote epidémico en la entidad de dengue es porque vivimos en el capitalismo. Las autoridades ofrecen en cambio explicaciones y culpas poco serias y nada científicas, echándose la bolita entre gobierno federal y local, negándose a tomar las medidas de emergencia, mostrando el desinterés por la vida humana que existe en este modo de producción.
En una situación similar ocurrida en Cuba en 1981 cuando se dio un brote de dengue con casos de hemorrágico (de serotipo 2), mientras los médicos y científicos combatían la epidemia, al mismo tiempo se realizaba un estudio descriptivo prospectivo de serie de casos, se elaboraron “Guías de diagnóstico y Tratamiento” por el grupo central de enfrentamiento de la epidemia, con el objeto de que se aplicara a todos los enfermos hospitalizados, se abrían salas de unidades de cuidado intensivo para los pacientes más graves.

Las medidas tomadas y principalmente el estudio, sentó las bases del método mediante el cual mantendrían las acciones preventivas en la Isla de ahí en adelante, pues adicionalmente a las campañas preventivas de eliminación de criaderos, en la isla mantienen hasta la fecha un sistema de vigilancia soportado en cuatro bases: clínico, epidemiológico, entomológico y virológico, sustentado en detección y seguimiento de pacientes, con un complejo sistema de laboratorios en todo el país con protocolos que les permite mantener vigilancia serológica y molecular, reportando de forma centralizada, permitiendo tener un alto grado de respuesta y colaboración inclusive con la Organización Mundial de Salud (OMS).

Mientras en la “miserable y pobre Cuba Socialista”, se aborda el problema con seriedad, recursos y compromiso científico, en Jalisco, México, el gobernador Enrique Alfaro reparte señalamientos y culpas sin estudio serio. Por esto en modo alguno se debe señalar al equipo médico y científico del país, menos en un momento en el que se les recorta presupuesto y persigue, a tal grado de no querer ni apoyar las investigaciones, eliminarles las becas, e inclusive llamar al equipo médico a “hacer patria” y comprar el medicamente de sus salarios, cuando algunos ni base tienen y mientras tanto se entregan recursos importantes a la iniciativa privada. La salud pública es uno de los aspectos donde más revela la miseria del capitalismo para las amplias masas trabajadoras. PCM-JALISCO